La Importancia de la Empatía en las Relaciones Diarias

Por Damaris M. Claudio Rosario, PhD.

“Ponerse en los zapatos del otro”, es lo que comúnmente entendemos como empatía, pero ¿qué significa realmente esta metáfora? La empatía es la capacidad de poder entender los sentimientos de la otra persona. Todos los miembros de la sociedad podemos practicarla y contribuir a una convivencia más armoniosa.

¿Qué necesitamos para poner en práctica la empatía?

Existen diversas estrategias que podemos utilizar para brindar empatía, como la escucha activa, considerar diferentes perspectivas y ofrecer apoyo, entre otras.

Escucha activa: se refiere a prestar atención completa a lo que la persona está expresando, tomando en cuenta tanto el lenguaje verbal como el no verbal.

Considerar diferentes perspectivas: A veces, no compartir la misma opinión puede generar malentendidos. Es importante intentar ver las cosas desde el punto de vista del otro para comprender mejor sus sentimientos y necesidades.

Apoyo: El apoyo puede manifestarse de muchas formas, dependiendo de la situación. Por ejemplo, ofrecer una sopa a un amigo o familiar que se siente enfermo. También, el apoyo puede consistir en brindar información sobre cómo buscar ayuda profesional si la persona se siente desanimada o atraviesa otras emociones difíciles.

La empatía en la comunidad

Muy a menudo, podemos ver la empatía en acción.  Un ejemplo sencillo es cuando, al visitar un centro comercial, abre la puerta y se percata de que alguien entra detrás de usted con un coche de bebé. En ese caso, podemos dejar la puerta abierta para facilitarle el paso, ya que probablemente le resulte más difícil abrirla. De igual manera, la empatía se practica en el transporte público, cuando se le ofrece amablemente el asiento a una persona que está de pie porque no hay asientos disponibles, especialmente si observamos que esa persona necesita el asiento más que nosotros, ya sea por una diversidad funcional, por ser adulto mayor, o por otras razones. A menudo pensamos que estos son ejemplos comunes de cortesía, pero lamenta-blemente no siempre los tenemos en cuenta. Reflexionar sobre estas situaciones y ponerlas en práctica puede tener un gran beneficio para todos.

La empatía en instituciones educativas

En el ámbito educativo, tanto el personal de las escuelas como de las universidades tiene en cuenta la importancia de la empatía. Los estudiantes son el núcleo de las instituciones educativas, y sin duda, se promueve la empatía en estos entornos. Un ejemplo claro de esto es el trabajo de los consejeros escolares y consejeros académicos, quienes brindan apoyo a los estudiantes.

Es recomendable que en las escuelas se ofrezcan talleres que fomenten la empatía, como los dedicados a la prevención del bullying (acoso escolar), destacando los efectos negativos que puede tener este tipo de actitudes. Al mismo tiempo, estos talleres proporcionan herramientas para que los estudiantes desarrollen su capacidad empática, lo que contribuye a crear un ambiente más respetuoso y solidario.

La empatía en el trabajo

El lugar de trabajo es para muchos como un segundo hogar, debido al tiempo que se pasa allí y a las relaciones interpersonales que se establecen. Como compañeros de trabajo, es importante notar cuando alguien está desanimado. En esas situaciones, la empatía se muestra al saludar a la persona como siempre y preguntarle si está bien. Si es posible, ofrecer ayuda directamente o brindar información sobre quién podría apoyarle con la situación que lo afecta.

Es importante que los empleados con posiciones de supervisión puedan poner en práctica la empatía y brindar la orientación y ayuda necesaria a su equipo de trabajo. Un ejemplo de esto podría ser cuando un empleado tiene que llevar a un familiar a una intervención médica o cuando necesita atender su propia salud física o emocional. En estos casos, la empatía del supervisor puede marcar una gran diferencia para el bienestar del equipo de trabajo, ya que hace que el empleado se sienta comprendido en esos momentos complicados, sabiendo que no está solo y que puede contar con el apoyo de la organización.

La empatía en el contexto digital

Hoy en día, se utilizan diversas plataformas para compartir opiniones, especialmente en redes sociales. En ocasiones, las personas olvidan el uso de las normas comunitarias y la netiqueta al momento de expresarse en las plataformas digitales. Es importante tener precaución con lo que se expresa en estas plataformas y cómo respondemos a las publicaciones. Siempre podemos compartir nuestras opiniones de manera respetuosa y basadas en hechos confiables. Recuerde que lo que se publica en línea puede ser visto por muchas personas, y directa o indirectamente, puede afectar a otros. Por ejemplo, al comentar sobre un desastre natural, despidos masivos u otras noticias que afectan a muchas personas, un mal chiste o un comentario que carezca de empatía puede ser perjudicial para quienes lo escuchan o leen.

Empatía y salud mental

La empatía hacia uno mismo es el primer paso para poder brindar empatía a los demás. Un aspecto clave, y que muchas veces se olvida, es la importancia de ser empáticos con uno mismo. Es importante cuidarnos, ser amables con nosotros mismos y prestar atención a nuestra salud emocional.

La empatía puede ser una herramienta poderosa para reducir el estigma relacionado con las condiciones mentales. La empatía tiene un rol relevante en el apoyo emocional, tanto para quienes padecen de alguna diversidad funcional como para sus cuidadores. El hacer lo posible para entender las emociones de alguien lo puede ayudar a sentirse escuchado, aceptado y comprendido.

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DRA. DAMARIS CLAUDIO | SPECIALIST

Damaris M. Claudio Rosario, PhD, MA, BA es psicóloga especialista en el área industrial/organizacional.  Posee más de 10 años de experiencia trabajando en el campo de capacitación en el desarrollo organizacional y varios años como profesora universitaria en Puerto Rico, Texas y modalidad Online. Al presente la Dra. Claudio se desempeña como profesora asistente del Departamento de Psicología en la Escuela de Ciencias del Comportamiento en Ana G. Méndez University. Obtuvo su bachillerato en psicología en la Universidad de Puerto Rico Recinto de Cayey y sus grados de maestría y doctorado en el Recinto Metropolitano de la Universidad Interamericana de Puerto Rico.

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